Mientras un frio inhumano cubría la noche
La amargura se almacenaba en el color azul del mar
Los ojos del nenin sin zapatos se habían vuelto inanimados
negándose el llanto por ellos brotar
Con lastima lo contempla la luna
y trata de verter sobre él su amor maternal
Le borda en el cielo estrellado
cuentos de peces de cristal
para que se hicieran cargo de su insostenible desamparo
de su desnuda soledad.
"Una reflexión sobre el impacto brutal de las guerras
provocadas por egómanos y fanfarrones
que creyéndose semidioses
dejan a niños descalzos
mientras ellos lucen zapatos de pavón
Y el mundo ante este desatino
no se mueve ni alza la voz
