La palabra
dignidad en todos los idiomas
Debería llevarse
prendida en la piel y en el alma
Ganar sin
vacilar todas las batallas
Contra los leviatanes
que quieren enterrarla entre la hierba alta
Para luego
sin escrúpulos una y otra vez pisotearla
Que su voz
sea escuchada antes que ninguna otra
Antes que la
tristeza la aplaste por no ser escuchada
Que su esencia
nutra las plumas de los trovadores
Digna de ser
recordada
Impregne la memoria
de los que murieron por salvarla
Volviéndola refractaria
Idolatrada a
los albores de un mañana
Porque la
dignidad sirve para reconocernos unos a otros
Sin brújulas, sin mapas
